SupraCafé en El Corte Inglés

El café, un nuevo mundo.

Nuestro primer contacto serio con el mundo del café ha venido de la mano de Supracafé. Con ellos hemos aprendido qué es en realidad el café, cómo se cultiva, cómo se procesa, cómo se prepara… e incluso a qué sabe.

Esto se ha debido a que las personas que componen este negocio, no sólo son unos locos de la calidad, sino que sienten amor profundo por todo lo que tiene que ver este oficio. Todo los obsesiona, desde la tierra donde crece la planta, hasta cómo se empaqueta.

( Imagen de proyecto realizado )

( Imagen renderizada previa a la realización del proyecto )

Buen café al alcance de la mano

El encargo ha consistido en diseñar la primera tienda de Supracafé abierta directamente al público. Hasta ahora, sus ventas se habían realizado a través de comercios y restaurantes de renombre. Ahora, quieren llegar a todos. El Corte Inglés de Castellana es el lugar elegido para este proyecto piloto.

La materialización de una obsesión

El proyecto trata de traducir al espacio este amor que ellos tienen, dando a conocer las diferentes partes de este laborioso, pero maravilloso proceso.

( Imagen de proyecto realizado )

( Imagen renderizada previa a la realización del proyecto )

Artesanía y producción

El cliente podrá acceder a un mundo, mitad fabril, mitad artesano. En él, conocerá que Supracafé tiene el control absoluto de cada parte del proceso: desde el cafetal a la taza.

Quien entre en la tienda participará de la sucesión ordenada de los espacios según su uso: almacén, tueste, mezcla, molienda y empaquetado.

En paralelo, silos, molinos, pesajes y el gran tostador forman el escenario por el que transita en todas sus formas el grano de café.

 

 El protagonista que confiere la personalidad a este negocio es café en grano, pero en bruto, ¡el grano verde! El fruto y su árbol, el cafeto y el cafetal, así como su entorno natural, han inspirado este proyecto. Su naturaleza y atmósfera, sus materiales.

 Llevamos la experiencia del cafetal a la tienda de Castellana. Nuestra obsesión por dar a conocer lo invisible que hay detrás de taza de café, nos ha llevado a retomar escenas características de cada una de las etapas de producción.

La humedad y nubosidad de Colombia, así como su luz tamizada por las hojas de los cafetales.

La tierra compacta de las montañas es otro de los elementos que descontextualizamos en nuestro proyecto.

Costillas artesanales de lana tejida nos trasladan, al ser atravesadas por la luz, a los cielos húmedos de la montaña.

La madera de acacia, tratada naturalmente y casi recién traída del aserradero, nos lleva a los secaderos de café colombianos.

Un gran reto: el tiempo!

Por último, pero no menos importante, su materialización. Además del diseño, nos encargamos de la dirección, coordinación y gestión de la obra.

Trabajar en el Corte Inglés exige un gran trabajo de coordinación, un gran lío burocrático y de horarios: los trabajos que producen ruido han de realizarse exclusivamente por la noche, único momento en que este centro comercial cierra.

Tratándose tan sólo de 20m2, esta obra habría podido convertirse fácilmente en el camarote de los hermanos Marx. Si no se hubiese organizado todo con meses de antelación y no hubiésemos contado con un buen equipo de profesionales comprometidos y bien coordinados, no hubiéramos podido transformar el lugar en sólo 15 días. Eso sí, 15 días, ¡con sus 15 noches!