pizzería López&López artesanía fast food

Quien haya paseado por el barrio de Lavapiés en Madrid, habrá podido oler el delicioso aroma que desprende la pizzería López & López. Tanto éxito tienen sus pizzas que han decidido llevar la pizzería al barrio de Malasaña. 

En Malasaña, uno de los barrios más céntricos y con más carácter de Madrid, López  & López hibrida en sus pizzas la esencia de la gastronomía madrileña con aires romanos. De la misma Roma, es de dónde se trae Raquel el conocimiento que un maestro pizzero le brindó para elaborar sus pizzas exquisitas.

Este viaje en búsqueda de conocimiento, al estilo del Renacimiento, tiene doble fundamento. Italia, cuna de las riquísimas pizzas. Pero también, Italia, origen de lo que conocemos como restaurante. Porque fue en Italia donde se reactivaron este tipo de negocios cuando alguien, en el s.XVIII, decidió escribir a las puertas del suyo “Venid a mí todos aquellos cuyos estómagos clamen angustiados, que yo los restauraré”. Y de ahí el término ´restaurante´. Pero su auténtico origen se remonta a la época romana.

Los romanos eran muy amantes de comer fuera y la comida preparada se servía en unos mostradores con hornacinas que permitían conservar los alimentos. Una vez atravesabas este mostrador, accedías al comedor o triclinio, que a veces contaba con un viridarium o jardín cerrado. La distribución de nuestra pizzería conserva esta misma estructura: mostrador/ take away en la entrada y comedor/patio  al fondo.

El taller del pizzero

Eso sí, entre el mostrador y el comedor, el motor del proyecto: el pizzero! Este taller de pizzas constituye el corazón del restaurante. Todo gira a su alrededor. El espacio lo organiza y lo acota él. Camarero, comensal y pizzero se relacionan a través de él.

Su formalización se realiza mediante la misma artesanía que utilizamos en todo el local, aquí en síntesis: acero, barro, cal y madera envuelven el espacio tan naturalmente como natural es la masa con que se elaboran las pizzas. Los materiales y soluciones se abordan imitando la frescura y transparencia con que se elaboran las propias pizzas. Podemos distinguir con claridad cada uno de los ingredientes de este espacio.

Materiales naturales

El ladrillo artesanal, la cal, el barro y el hormigón son usados del mismo modo en que se hacía en época romana: con gran sencillez y rotundidad.

Los pavimentos dibujan con barro opus spicatum y reticulatum, recordando los mosaicos de las calzadas romanas y subrayando a su vez los espacios. 

La madera para todo aquello que es tocado con las manos, baldas, platos y mesas, la recuperamos de antiguos andamiajes de madera de abeto.

El acero, negro o inoxidable, simplemente cose el resto de materiales.


Ventanas a la historia

En sus paramentos, unas ventanas en madera y ladrillo, aparejado “a la madrileña”, nos hacen ser conscientes del edificio original, pudiendo recrearnos en el detalle de su construcción.

Luminarias tradicionales

Las luminarias de barro, inspirada en la vajilla romana y elaboradas por los artistas Julio Tijero y Alejandro Lucadamo, aportan carácter por su diversidad y esmero, así como calidez a cada mesa.

Trasbarra

El ladrillo y la madera, constituyen sobriamente el mueble de trasbarra que construye ambientalmente la entrada. El ladrillo, apilado y rotado respecto de su eje longitudinal, construye una cremallera sobre la que ir apoyando de forma versátil las baldas de madera, según se vaya necesitando.

Mobiliario sin pretensiones

Mesas comunales en la zona más dinámica, frente a la barra. Mesas de grupo para la zona de mayor intimidad. Pies de mesas que no interrumpen el espacio bajo la mesa para sentarse a comer con total comodidad. Unas sillas almacenadas tiempo atrás por Raquel esperando su oportunidad de ser usadas. Todo ello se integra con sencillez en el local.

El cielo del patio

El techo del comedor del fondo lo cubre una estructura de madera que se inspira en los tendederos donde se extiende a secar el trigo, ingrediente fundamental de la gastronomía de López&López.

La envolvente de este mismo espacio incluye unas celosías de ladrillo macizo elaborado de forma artesanal, que tienen la vocación de ampliar el espacio y otorgarle sensación de patio trasero  o viridarium donde reside el comedor o triclinio.

La fachada

La fachada, con arcos de medio punto en sus contraventanas, dibujan con delicadeza los accesos a la pizzería, invitando al paseante a colarse a través. En paralelo, sus posibilidades de movimiento aportan dinamismo a esta pieza que sirve de comunicación con la calle, pudiendo así dialogar con sus transeúntes. Por último, su cierre, al estilo del de toda la vida, da seguridad a sus propietarios a la hora de cerrar.

Underground

Nos traemos parte del carácter del barrio, pintando expresivamente los paramentos al bañarlos en intenso color y enfatizándolos con una estructura delicada en listones de madera de pino para hacer, aunque underground, acogedores los aseos.